Dos leyendas grandes de las grandes ligas en el mismo equipo, con las águilas cibaeñas tenía que ser.


Freddy Tapia

Santo Domingo. Ricardo Nanita la está pasando de maravilla por vestir el mismo uniforme, viajar juntos y compartir camerino con Manny Ramírez y Miguel Tejada, quienes en el pasado reciente brillaron con gran intensidad en la Gran Carpa, “Es una experiencia muy bonita.
Uno recuerda que cuando era niño miraba a esos jugadores por televisión y ahora jugar con ellos es como un sueño hecho realidad”, destaca Manny y Tejada, quienes entre los dos conectaron 862 jonrones en las Grandes Ligas.
Nunca antes en la Liga Dominicana había contado con una pareja con registros tan altos en ese sentido. “Estoy contento de compartir con ellos. Son dos tremendas personas, bien humildes, más de lo que la gente cree”, subraya el jardinero de las Águilas Cibaeñas sobre dos grandes que aún en el ocaso de sus carreras muestran destellos de calidad y una entrega total.
“La ética de trabajo que tienen es algo increíble, por eso llegaron a donde llegaron”, resalta Nanita ambos.
En 19 temporadas en el Gran Circo, Ramírez tuvo promedio de .312, 555 cuadrangulares y mil 831, mientras que Tejada registró .288-303-1,302 en 16, Un sentimiento similar tiene Andy Barkett, quien se siente privilegiado por tener la oportunidad de dirigir en el conjunto aguilucho a dos peloteros con esa trayectoria.
Barkett, privilegiado por ser su dirigente
Para mí es honor, un orgullo ser manager de dos peloteros grandes como Manny Ramírez y Miguel Tejada. Los dos son mejor personas que peloteros. Son primera clase y tremendos peloteros también”, enfatiza mientras observaba a “La Guagua” realizar una sesión de bateo en el estadio Tetelo Vargas previo a su anterior partido contra las Estrellas Orientales.
Revela que su hijo Isaih, de once años, está maravillado por la forma como Ramírez se prepara para cada partido.
“Manny tiene una ética de trabajo mejor que los novatos que mi papá tiene en su equipo”, escribió en su diario personal Isaih, un aficionado del béisbol que suele participar en las prácticas de las Águilas. “Tiene 42 años y está trabajando como un joven”.
“Para mi es un orgullo estar en el mismo club house con Manny Ramírez. Fui uno de sus admiradores cuando jugabamos en contra en Grandes Ligas y en verdad me siento orgulloso de poder estar junto a él”, declara, a su vez, Tejada.
Exhortación
“Así que creo que todos los fanaticos, no solo aguiluchos, sino de las Estrellas, del Licey, del Escogido, de los Gigantes y los Toros deben sentirse orgullosos de ver aquí a un pelotero como Manny y como yo joseando para ganar una corona”, apunta.
Contrario a lo que pudiera pensarse, esta vez Tejada no está participando en el torneo con el único propósito de tomarlo como vitrina para que alguien se interese por sus servicios.
“Normalmente, nosotros los peloteros veteranos cuando queremos volver a las Grandes Ligas venimos a jugar en el invierno a tratar de poner números para que los equipos nos vean, ese no es el caso mío”, aclara.
Manifiesta que si le llegaran ofertas la ponderaría con su esposa Alejandra porque jugar pelota es lo que sabe hacer y aún disfruta, “pero en estos momentos mi mente y mi corazón están en ayudar a las Águilas a ganar un nuevo campeonato”. Él y Barkett, un inicialista de gran bateo, también fueron compañeros en las Águilas cuando el equipo ganó la temporada del 2000-2001 y también la Serie del Caribe.
Manny, famoso por lo elusivo que suele ser cuando se requiere ser entrevistado, se negó a hablar sobre el tema.

“Tumba eso, tumba eso”, contestó a secas antes de iniciar su rutina de trabajo.