La mujer de 42 años, asesinada la semana pasada por su pareja, tenia 3 empleos y quería entrar a la universidad.


SANTO DOMINGO.- Los sueños de superación, de trabajo, de servicio y sacar a su familia adelantes terminaron el pasado martes para Maribel de Jesús Rojas, de 42 años, quien fue asesinada de varias puñaladas por su pareja sentimental presuntamente el pasado lunes en la noche, tras una larga discusión en el sector Villa Blanca de Santo Domingo Norte.
Sus familiares y vecinos aclararon que ella no vivía con su victimario, Luis Euriviades Nolasco Pérez, como se había informado sino que llevaban una relación en la que cada quien vivía en su casa.
Maribel trabajaba como cajera de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (Omsa), en la carretera Mella en horario de la tarde, pero ello no era suficiente para ella. También se dedicaba al cuidado de una casa y limpiaba un apartamento en las mañanas.
Pero los sueños de esta mujer eran más grandes: terminó su bachillerato, había realizado un curso de enfermería y quería ir a la universidad a estudiarla como carrera, señaló Isabel Sánchez, vecina de la occisa.
Era madre de cuatro hijos: Leandro de 25 años; Aurelio de 24; Velmarie de 20 y Versacha Polanco de 17, y vivía solo con el mayor y la penúltima porque su hija menor se había casado y el segundo se había mudado a Cotuí a vivir con su abuelo y su tío.
“Mi madre era una ‘súper mujer’. Siempre nos ha cuidado, ha trabajado para nosotros y se ha preocupado porque tengamos todo. No tenía problemas con ningún vecino. Si alguien necesitaba de algo, ahí estaba ella para ayudar”, sostuvo su hija Velmarie.
Expresó que siempre veía a Luis por las mañanas en los alrededores de su casa y que no pensaba que esa relación seguía.
“Hace un tiempo ella me dijo que quería volver con él pero yo le pedí que no lo hiciera, porque ya me había dicho que ese hombre era un poco violento”, expresó con tristeza la joven.
Añadió que el domingo pasado ellos estuvieron juntos tomándose “unos tragos” y el lunes a la 1 de la tarde fue la última vez que la vio cuando ella se iba para su trabajo de la Omsa.
Sobre el verdugo que acabó con la vida de Maribel se dan pocos detalles. Él no tenía una relación estrecha ni con los familiares de la mujer ni con los vecinos del sector.
La Policía exhortó a Nolasco Pérez entregarse por la vía que entienda pertinente para que responda por el hecho.
Testimonios
Para la hermana de Maribel, Judith Rojas, fue una sorpresa saber que su hermana tenía esa pareja y pidió a las autoridades justicia porque su hermana era una persona excepcional, solidaria y amable.
“Esa mujer era un ejemplo por este barrio. El lunes en la noche salió para la casa de su pareja a llevarle unas pastillas porque él le dijo que se sentía enfermo y antes de irse nos dijo que venía de una vez porque tenía que hacerle la cena a su hijo”, expresó Isabel Sánchez, quien aseguró que conocía a la occisa desde hace 25 años.
De acuerdo con Sánchez, Nolasco Pérez es un hombre de tez clara, pelo lacio, arreglaba abanicos, se vestía mucho de negro, ropa deportiva y con estampado de guardia.
Sus compañeras de trabajo Ana Fernández y Denise Tapia la definieron como una buena compañera de trabajo que no era conflictiva ni tuvo diferencias con nadie.
Repentina partida
Maribel se suma a la cantidad de mujeres que no llegan a cumplir sus metas en la vida porque su pareja sentimental le interrumpe sus sueños y ganas de superación.
Su repentina partida de este mudo terrenal ha consternado a toda la localidad de Villa Blanca.
En la casa donde vivía con sus dos hijos, fue velado su cuerpo el pasado miércoles, mismo día en que le dieron cristiana sepultura en el cementerio Cristo Redentor.
Mientras tanto, su verdugo sigue prófugo de la justicia.
Servicio del 911
Los servicios brindados por el Sistema Nacional de Emergencias (911) han sido cuestionados luego de que vecinos de Villa Blanca, lugar donde ocurrió el hecho, denunciaran que llamaron el lunes en la noche para pedir ayuda y la persona que les atendió dijo que se trataba de un “pleito de marido y mujer”.
Luego de ello, el 911 anunció que investigará las circunstancias y realizaría un monitoreo para determinar si las llamadas se realizaron.
Sin embargo, el pasado miércoles otros vecinos de la zona dieron otra versión: Estebanía Ceballos dijo que siempre han recibido la ayuda rápida del 911 y que en varias ocasiones ha llamado y han llegado.
Aseguró que el martes en la mañana cuando se dieron cuenta de que Maribel estaba muerta llamaron al 911 y que en unos 10 minutos llegaron.

Al igual que Ceballos, Paula Canal expresó que en cuatro ocasiones ha llamado y el 911 le ha respondido rápido. “Ellos hasta han evitado robos por aquí”, aseguró.(llistin diario)