Una burla, a los trabajadores dominicanos.

El autor de este artículo es periodista
Por:  Alberto Quezada

La posición asumida recientemente por la  Confederación Patronal de la República Dominicana  es una burla más a los trabajadores dominicanos.
Lo que acaba de ocurrir  en el último encuentro convocado por el Comité Nacional de Salarios y el Ministerio de Trabajo para fijar un nuevo salario mínimo en el sector privado es el comportamiento más revelador de  los niveles de desprecio  de ese sector a los que producen la riqueza nacional.
Parece que ese empresariado no termina de entender que es harto sabido que los trabajadores dominicanos   necesitan de manera urgente un incremento general de salario  que les permita vivir con un poco más de dignidad.
Es insoportable  que la clase trabajadora  de este país continué  padeciendo los rigores de una  situación económica tan difícil que cada día merma más su poder adquisitivo para demandar bienes y servicios.
Pero no, parece que ese sector empresarial  entiende y cree   que su situación de bienestar y acumulación  es la de la mayoría de la clase trabajadora que ya no encuentra que hacer  con los menguados ingresos que perciben los cuales  no les  alcanza para cubrir sus necesidades básicas.
Pero el colmo de los colmos, amigos lectores,  es la propuesta hecha por el COPARDOM de sugerirles a las centrales sindicales, ha esta altura del juego,  elaborar una reclasificación que le permitiría bajar a otra escala inferior el salario mínimo que se busca incrementar. Es la expresión más alta y acabada del cinismo y la justicia. 
Para que ustedes tengan una idea  de los niveles de injusticia de la  propuesta  empresarial;  a los empleados de empresas grandes, con un capital sobre los RD$4.0 millones, con un salario mínimo de RD$11,292  le  serían revisados y,  según lo propuesto, explica la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos CNTD podrían  ser disminuido en más  de un 25 por ciento. Insòlito…
Imagínense ustedes;  como se haría  un  trabajador del sector privado que tiene que gastar en transporte 1 mil pesos para llegar a su lugar de trabajo; 4 mil pesos para cubrir desayuno y almuerzo; 6 mil pesos, de alquiler de una vivienda; 3 mil,  en servicios de cables, energía y teléfono; y otros 4 mil, en educación y medicamentos.

Es una situación preocupante que debe llamar la atención de aquellos que en un momento inmanejable de explosión social que pudiera generar este estado de inequidad salarial tienen  mucho que perder…