La RD infla su pecho patriótico, con la exaltación del grande Pedro Martínez, al Cooperstown.

el escudo y los colores de la bandera dominicana en la vestimenta del grande


Pedro G. Briceño
Cooperstown
Como si la mano de Dios haya bendecido e iluminado su exaltación a Cooperstown, los dos principales momentos de Pedro Martínez vistiendo el traje de inmortal fueron en días de gran regocijo para la República Dominicana.
Primero, cuando recibió la llamada que lo aseguraba en el gran templo la misma se produjo el 6 de enero Día de Reyes, donde los niños festejan el regalo de sus juguetes, mientras que este domingo, en la fecha de su exaltación se conmemora el Día de los Padres.

“Al parecer Dios me sigue guiando por los mejores caminos, pues recibí estas dos gratas noticias en fechas de gran regocijo para la República Dominicana”, expresó Martínez durante su exaltación definitiva a la inmortalidad de Cooperstown.
“Hoy es una fecha de fiesta en mi país, por dos razones, primero se celebra el Día de los Padres y también he sido exaltado al Salón de la Fama y esto tiene una doble celebración”, señaló el ya inmortal en su discurso de unos 35 minutos, el cual compartió entre inglés y español.

Aunque la primera parte de su discurso se produjo en inglés, al inicio de su intervención saludó con un hola, hola como dejando saber que el mismo tendría su espacio para lo jocoso, como de esta manera aconteció, pues a la efectividad que siempre mostró en su carrera agregó esta parte alegre que llevó a las Mayores desde que era un novato, quien apenas había firmado con los Dodgers de los Angeles.