Murió, Israel Perales Ortiz el rapero mexicano.



El rapero Mexicano, cuyo nombre de pila es Israel Perales Ortiz, falleció en su residencia en Manatí víctima de la enfermedad que padecía. Sufría de cáncer de la garganta en una fase terminal. 

El velatorio del artista, fue expuesto ayer sábado,  desde la 1:00 p.m., en la Funeraria Sinaí en Ciales. El sepelio será el lunes en la tarde.

En noviembre de 2013 Mexicano fue intervenido para extirparle una masa maligna en el área de la lengua y desde entonces ha sufrido varios quebrantos de salud.

Su madre, Edith Perales, había comentado en aquel momento que el rapero tenía cáncer agresivo Tipo 4. El diagnóstico le fue revelado a la familia luego de que Mexicano fuera operado para extirparle una masa maligna del área de la lengua. La intervención se realizó en el Centro Médico, en Río Piedras.

En aquel momento la señora Perales dijo que a pesar de la difícil situación que vivía su hijo, ella no había perdido la fe y agradeció las oraciones del pueblo de Puerto Rico “que sé que están llegando”.

“Él (Mexicano) va a seguir luchando hasta que Dios diga”, añadió.

Apenas el mes pasado, Mexicano había salido de la cárcel Las Cucharas de Ponce, para terminar de cumplir su sentencia por una violación a la Ley 54 de Violencia Doméstica, que concluiría en seis meses.

El rapero fue arrestado en mayo del 2013 por escapar de un hogar CREA mientras cumplía dicha la sentencia por violencia doméstica contra su ex pareja, Jessica Colón Laureano.

El año pasado, Mexicano fue atacado con fisgas por tres individuos en el Complejo Correccional de Bayamón por lo que convaleció un tiempo en el Centro Médico de Río Piedras.

Hace un mes el rapero Mexicano abrió las puertas de su hogar a Primera Hora y aunque apenas podía conversar y su estado físico reflejaba los estragos del cáncer terminal que padecía, expresó  sentirse feliz porque su familia, colegas y amistades no lo habían abandonado.

Desde la residencia de su padre Israel Malavé, en Manatí, donde precisamente falleció hoy, jueves, el artista de la  vieja escuela del reguetón,  fue sorprendido por el cantante sacro Samuel Hernández, quien con guitarra en mano le interpretó varias de sus alabanzas.

Ese compartir  provocó que el  ambiente se tornara emotivo. El exponente urbano desde una cama ubicada en un área de la sala del hogar, no pudo contener el llanto, así como su hermana Luz Divina Alanis, quien en ese entonces viajó desde Estados Unidos para estar junto con su hermano a quien no veía desde hace un año  y medio.


En entrevista con este diario el exponente urbano confesó que “no tengo miedo a morir. No es miedo, es el no volver a ver a las personas  que yo amo, el no volver  a abrazarlos, a no volver  a treparme a una tarima a cantar. 

Eso sí me dolería.  Pero el morir no,  porque Dios está en mi corazón”.