Esto pica y se extiende, entre Haití y RD, ahora Jean Beltran Aristi, reaparece en el escenario político.



Guarionex Rosa

Santo Domingo.El llamamiento del ex presidente de Haití, Jean Bertrand Aristide para que los haitianos tomen las calles a favor de la Familia Lavalas y para protestar por las repatriaciones de haitianos desde la República Dominicana, introduce un ingrediente nuevo y peligroso con el cual la parte dominicana no contaba.

Aristide, quien se encuentra en reclusión en su casa del sector Tabarre, en Puerto Príncipe, no había hablado públicamente de ningún tema desde hace casi cuatro años cuando el gobierno de Michel Martelly autorizó su retorno del exilio impuesto por los Estados Unidos, en Sudáfrica donde vivió varios años.
Al involucrar la compleja situación de República Dominicana y Haití en la campaña electoral, empeora el clima de por sí muy difícil entre el régimen de Martelly y del presidente Medina, sobre todo luego de que el otro país impusiera una veda para 23 productos dominicanos que se comercializan por la frontera terrestre.
Martelly dispuso la medida que entró en vigor el pasado día primero bajo presiones de su partido y de los candidatos en los diversos departamentos de Haití a fin de añadir un ingrediente tradicionalmente utilizado por los políticos haitianos para unificar el criterio de los electores frente a lo que ven como el “enemigo común”.
En pleno desacuerdo sobre los problemas nacionales de Haití, al punto de que el partido Lavalas es un contendiente importante para el de Martelly en las elecciones del próximo 25 de octubre, las dos corrientes tienen como única coincidencia su empeño en sacar provecho a las repatriaciones de haitianos.
Habla Aristide
Aristide habló en la puerta de su residencia sobre un vehículo todo terreno en un discurso escrito en creole, el idioma nacional. Levantó la mano derecha de la doctora Maryse Narcisse, candidata presidencial de Lavalas y pidió el voto por ella para que sea la primera mujer elegida democráticamente.
La doctora Narcisse es una personalidad muy conocida en Haití con un resumé impresionante y una tradición de lucha política. En el primer régimen del presidente Aristide ella fue figura de primer orden en  gabinete particular y posteriormente funcionaria del ministerio de Salud Pública.
Al pedir el voto por ella el pasado 30 de septiembre, el presidente Aristide dijo ante una multitud: “ustedes que son víctimas de la inseguridad, de los abusos del hambre y el desempleo, y todos los haitianos que son víctimas de las repatriaciones desde Santo Domingo, movilicémonos. Ricos y pobres, es necesario suturar la bandera de la unidad”.
Su declaración fue cuidadosamente dirigida contra el régimen de Martelly, contra la parte dominicana y en búsqueda del apoyo de la clase adinerada de Haití, que fuera fundamental en los complots para destituirlo en dos ocasiones de la Presidencia, el primero de ellos en 1991 tras su elección en 1990 y el segundo en el 2004.
La presencia en el debate de Aristide, malquerido en la República Dominicana, con su señalamiento contra el régimen del presidente Medina, no haría más que ensombrecer más la posibilidad de un arreglo que permita la reanudación del comercio por la frontera y el restablecimiento de conversaciones bilaterales.
El presidente Martelly, quien presenta como candidato en las elecciones del próximo 25 al joven político y pequeño empresario, Jovenel MoÔse, asistió al 70 período de sesiones de las Naciones Unidas donde habló el pasado jueves. Su acreditación se hizo posterior a la del presidente Medina, lo que le aseguró no encontrarse con el dominicano.
USA muy  preocupado
Estados Unidos al parecer se encuentra muy preocupado por la situación en Haití y dispuso que el secretario de Estado John Kerry se traslade esta semana a Puerto Príncipe para presionar por la celebración ordenada de las elecciones el próximo día 25, amenazada por las disparidades entre 50 candidatos.
Se dice que Kerry va a reafirmar la posición del presidente Obama de mantener la ayuda que ofrece a Haití solamente si las elecciones se llevan a cabo normalmente y en la fecha pre-establecida. El partido Fami Lavalas amenazó con un boicot pero cambió de opinión a pedido de Washington.
Estados Unidos está muy interesado en seguir manejando los asuntos haitianos como hasta ahora, no solamente por las grandes inversiones privadas y el apoyo económico que ha ofrecido la gestión de Obama, sino porque empresas norteamericanas están detrás de exploraciones petroleras y mineras en proyecto en la parte norte del país.
En su discurso el jueves ante la Asamblea General, el presidente Martelly alabó la “bonanza” que vive su país y el hecho de que “la democracia se ha consolidado”. En ningún momento se refirió a la situación con la República Dominicana, como tampoco lo hizo su colega Medina, respecto a Haití, una especie de reciprocidad y de acuerdo en el desacuerdo.
La parte dominicana ha estado esperando que Haití revoque la decisión de prohibir el paso por la frontera común de 23 productos agrícolas e industriales. La presión de los sectores empresariales ha impulsado al canciller dominicano, Andrés Navarro a solicitar más de una vez a Haití “repensar la medida”.
Es muy difícil que la decisión haitiana anunciada por el ministerio de Hacienda y que se ha prestado a la impresión de que se hizo por pedido del Partido Haitiano Tet Kale (de Martelly), pueda ser revocada en el mejor de los casos antes de las elecciones, aunque el contrabando ya está en auge en la región fronteriza.

En ausencia de comunicación y contactos entre los dos países a nivel político, cualesquiera candidato puntero para la elección del día 25, ya la doctora Narcisse o el empresario MoÔse, sin ninguna relación con la dictadura duvalierista, tampoco tienen nexos,  simpatía o conocimientos con la parte dominicana.(listin diario)