3 meses de prisión preventiva, para coronel y raso de la PN, que torturaron a un chofer de patana, en el destacamento de Barahona.


Benny Rodríguez.

Barahona. Una jueza de instrucción del Distrito Judicial de Barahona dictó tres meses de prisión preventiva contra un teniente coronel de la Policía Nacional y un raso de esa misma institución, adscritos a la Dirección Regional Sur de la Policía Nacional, con asiento en Barahona, acusados de torturar en el destacamento del municipio de Cabral a un camionero.  

La magistrada Raisa Margarita Urbáez Rubio  impuso la medida al teniente coronel Ricardo Columna Pérez y del raso Héctor Ariel Pérez Matos, imputados de torturar a Rainer Alcántara Matos, cuando estaba detenido en ese recinto a mediados de octubre pasado.
Durante la audiencia, el oficial policial dijo que resulta sospechoso que el hecho ocurriera el 27 de octubre y se presentara una querella en su contra el 5 de noviembre, por lo que alegó que los golpes que se presentan como evidencia no son reales.
García Melo, representante del ministerio público, presentó a la magistrada Urbáez Rubio una fotografía donde demostraba cómo quedaron los glúteos de Alcántara Matos, producto de los golpes recibidos por órdenes de Columna Pérez, jefe de la policía en el municipio de Cabral.
La víctima, recordó que cuando fue llevado en calidad de detenido el pasado octubre al destacamento del municipio de Cabral, el coronel y los agentes policiales lo desnudaron y  cubrieron su rostro con una frazada, testimonio que no negaron los imputados, sino que alegaron que Alcántara Matos estaba drogado y bajo los efectos del alcohol.
El hombre, de unos 45 años, dijo al tribunal que es una persona seria, que trabaja de chofer de patanas, oficio  que, dijo, ha desempeñado en Khoury, Consorcio Azucarero Central y otras empresas, por lo que pidió someterlo a un antidoping para demostrar que es una persona sana.
Narró que lo amarraron de los barrotes de la celda y procedieron a golpearlo, resultando con golpes en el cráneo, los glúteos, las piernas y otras partes de su cuerpo, por lo que decidió interponer formal querella en contra del oficial y del raso policial.

Durante la audiencia tanto la magistrada Urbáez Rubio como decenas de policías que estaban en la sala de audiencia impidieron a los periodistas hacer fotos del coronel, quien aparece con un suéter color rojo muy oculto en la fotografía.