El comentario del periodista y comunicador José Luis Fernández, una realidad que vemos y leemos a diario.


Este humilde comentario es una autocrítica al trabajo que realizamos los que solemos llamarnos comunicadores.

En los últimos días miro de manera crítica lo que algunos colegas publican y hasta cuelgan comentarios en las redes sociales, pero lucen parte de la noticia y no testigos objetivos e imparciales de los hechos a difundir.

Quienes siguen nuestras informaciones son personas de diversos credos religiosos, partidos políticos, intelectuales y otros que quizás no lo son, pero tienen la capacidad de raciocinio.

El comunicador o periodista debe siempre dudar de todo cuanto publica, debe siempre confirmar cien veces antes de informar, y cuando informa debe ser narrador del hecho, nunca sentirse parte de ese hecho porque pierde la objetividad.

Debemos narrar nuestra historia y que sea el público que nos sigue que haga su valor de juicio de quién tiene o no la razón, pero nosotros los que llevamos informaciones a la población siempre tenemos que recordar que no existe la verdad absoluta.

Me da vergüenza ajena cuando veo comunicadores escribiendo o informando sobre hechos como si fueran parte de los mismos, defendiendo posiciones como si conocieran la verdad absoluta.


Espero que mis colegas puedan leer este humilde comentario y reflexionar sobre el mismo, porque mi anhelo es que podamos hacer una comunicación más objetiva y ética.